En muchos lugares del mundo ya no existen campos de flores silvestres. En el Molino del Santo el placer de andar por los prados de flores todavía constituye una grande atracción para los senderistas y los amantes de naturaleza.
Algunas de las plantas silvestres empiezan a florecer incluso en enero: el bello narciso blanco (Narcissus papyraceus) o el lirio de invierno (Iris planifolia) con su vivo color azul y amarillo – y estos son solo dos ejemplos. En abril y mayo hay una explosión de color y perfume en el campo. En verano los encinares, quejigales y alcornocales mantienen el corazón de un amante de naturaleza bien contento en la sombra de estos bonitos bosques. Los meses de verano también ofrecen una buena oportunidad para el avistamiento de las mariposas: las grandes y vistosas como el macaón y chupaleche, la brillante pandora o el arlequín con sus colores vivos y alegres. Varias especies fascinantes de libélulas rondan el río cercano y el Arroyo de los Cascajales que pasa por el Molino del Santo.

Flor Andalucia Hotel

Orquídea (Ophrys tenthredinifera)

Existen más de 1700 taxones de plantas catalogados en la Serranía de Ronda, con unas 40 especies endémicas de la zona, por ejemplo la suavemente arrugada amapola serrana de color naranja (Papaver rupifragum) o el pinsapo (Abies pinsapo). Los pinsapos son árboles que pueden alcanzar cientos de años de vida y con más edad cobran incluso más belleza: sus troncos curtidos y nudosos a menudo se separan hasta que se parecen a un gran candelabro.

 

Alrededor de 40 especies de orquídeas silvestres existen en la Serranía de Ronda y es un puro placer poder encontrar y fotografiar estas pequeñas joyas botánicas por los lados de los senderos. Muchas de las flores del campo nos sorprenden con su aspecto exótico: la peonia de un fuerte color rosa (Paeonia broteroi o la mas escasa Paeonia coriacea), el elegante lirio español (Iris xiphium) o el espléndido jacinto estrellado (Scilla peruviana, su nombre científico fue una famosa equivocación por parte del biólogo Carlos Linneo cuando la planta le llego de España en un barco llamado “Perú”). Hay que recordar que la recolección de las plantas o animales en los Parques Naturales no está permitida y así el perfecto recuerdo de la flora silvestre de la Serranía será una foto que además durará mas tiempo que unas flores arrancadas. Muchos fotógrafos profesionales de naturaleza visitan la Serranía habitualmente para capturar su belleza salvaje.
De vez en cuando tómese un descanso de esta abundancia de las plantas y busque el bonito lagarto ocelado o la fotogénica lagartija colilarga durante su baño del sol. Si oteamos los acantilados que nos rodean tendremos una buena oportunidad de observar a la cabra montes con sus largos cuernos, cual puede considerarse como un animal emblemático de las montañas de la Serranía de Ronda.
El Hotel Molino del Santo esta perfectamente ubicado para descubrir la naturaleza de los Parques Naturales de la Serranía. Además su entorno inmediato (por ejemplo las orillas del río – un paseo de 5 minutos del hotel) cuenta con una riqueza excepcional de la flora y fauna silvestre.

Fotos y el texto: Eva Monika Bratek